IMPORTANCIA DE LOS RIESGOS NATURALES

 

 

 

 

Conclusiones de la Década Internacional para la mitigación de las catástrofes naturales

 

La década comprendida entre 1990 y 1999 fue  conocida a nivel mundial como la “International Decade for Natural Disaster Reduction (IDNDR)” o “Década Internacional por la Prevención de las Catástrofes Naturales (DIPCN)”, con Secretariado en  Ginebra. En este  marco se organizaron a lo largo de todo el periodo diversas conferencias y congresos alrededor del mundo, los frutos de los cuales todavía se están recogiendo. Entre estos congresos finales, con generación de conclusiones y recomendaciones, hay que destacar el celebrado entre el 12 y 14 de abril de 1999, en Grenoble, “Risques naturels en montagne: Conférence internationale sur les risques naturels en montagne”, en el que participaron  250 personas originarias de diferentes países, principalmente europeos. Además, se emprendieron otras acciones como la creación de grupos de expertos en desastres naturales dentro de diferentes sociedades (como la  “European Geophysical Society” o la International Association of Hydrological Sciences) o instituciones, o la consideración en un lugar relevante del problema dentro del nuevo informe del IPCC (International Pannel of Climatic Change) o en los nuevos objetivos del World Climate Project-Water, ambas acciones desarrolladas bajo el auspicio de la ONU, la UNESCO y la OMM entre otros, y con propuestas y resoluciones concretas dirigidas a los gobiernos y a la sociedad.

 

En la Conferencia Internacional sobre los Riesgos Naturales en Montaña, celebrada en Grenoble, se  presentaron gran parte de las políticas de actuación europea ante el riesgo de inundaciones, dónde Francia e Italia jugaron un papel importante. De hecho el congreso fue organizado por el “Pôle grenoblois” bajo los auspicios de la ONU, el “Ministère de l’Aménagement du Territoire et de l’Environnement”, el “Ministère de l’Education Nationale, de le Recherche et de la Technologie” y la “Plateforme Nationale Dangers Naturels de la Suissa”, entre otros. El “Pôle grenoblois” nació en 1988 bajo la iniciativa de la "Isère, Département pilote", lanzada por el “Conseil Général de l'Isère”, el “Ministère de l'Environnement” y la “Délégation aux risques majeurs”, y sostenida por la “Délégation à l'Aménagment du Territoire” (DATAR), que actualmente pertenece al “Ministère de l'Aménagment du Territoire et de l'Environnement”.

 

La comunidad internacional reconoce la necesidad de mejorar:

 

  • la comprensión de los procesos físicos vinculados con los diversos riesgos naturales

  • el análisis de su impacto sobre las construcciones y su vulnerabilidad

  • la definición de medidas de protección óptimas que incluyen los sistemas rápidos de alerta

  • la armonización de la cartografía de riesgos

  • la estima de la intensidad de los fenómenos, de los umbrales de alerta y de los periodos de retorno

  • la insuficiencia de las herramientas necesarias para poder evaluar íntegramente el riesgo y establecer los procedimientos para su reducción

  • la necesaria implicación de todos los actores sociales en la mitigación del riesgo

 

 

Crecimiento de los daños producidos por los riesgos naturales

 

A nivel europeo, y Catalunya no es la excepción, se constata un crecimiento significativo de los daños producidos por los fenómenos naturales en las últimas décadas, atribuido sin probada justificación al cambio climático. Hay otras razones que se tienen que tener en cuenta:

 

  • el  aumento del nivel de vida

  • la concentración de la población

  • infrastructuras y bienes en lugares privilegiados desde un punto de vista económico o lúdico, pero con existencia de riesgos naturales

  • crecimiento de la mobilidad por carretera o tren

  • desarraigamiento por parte de la población de las características naturales de los lugares donde habitan o se instalan y de sus riesgos

  • falta de concienciación y educación ante el riesgo de inundaciones con las consecuentes actuaciones incorrectas o imprudentes

 

Así pues, un desarrollo eficaz de la prevención y de las estrategias de atenuación exige conocer las verdaderas razones de este aumento del riesgo.